Lugares de interés

Aunque los hallazgos arqueológicos más antiguos indican que el territorio de Praga estaba ya poblado hace unos 25 mil años, los documentos mencionan la existencia de una ciudad por primera vez en s. X.

Es una ciudad rica en historia y obras de arte, no es fácil de conocerla en pocos días! Tiene su atmósfera propia y rincones maravillosos.

El centro histórico de Praga incluye 4 ciudades originalmente independientes: Ciudad Vieja (Staré Město), Ciudad Pequeña (Malá Strana), Ciudad del Castillo (Hradčany) y Ciudad Nueva (Nové Město).

Ciudad Vieja

Aquí empieza Camino Real, la ruta que seguían los reyes checos durante la coronación. Partieron de la Torre de Pólvora atravesando la Ciudad ViejaCiudad Pequeña para llegar al Castillo.

La plaza de la Ciudad Vieja es uno de los lugares históricos más importantes. Ya en s. XI era cruce de rutas comerciales y sede de un mercado.

Hoy día podemos encontrar allí todos los estilos arquitectónicos, desde románico hasta el Arte Nuevo. El antiguo Ayuntamiento de la Ciudad Vieja con su reloj astronómico domina a la parte occidental. Al otro lado se levanta una de las iglesias más altas en Praga, el templo gótico de Nuestra Señora de Týn.

Saliendo de la plaza podemos continuar por la calle Karlova que nos llevará al puente de Carlos. Es una calle con muchas tiendas, restaurantes y teatros. O si queremos ver lugares más tranquilos pasamos al lado de la casa donde nació el escritor Franz Kafka y entramos al complejo Klementinum, construido por los jesuitas, donde está la Biblioteca Nacional. Su sala barroca pertenece entre los interiores más bonitos en Praga.

Puente de Carlos

Comunica la Ciudad Vieja y la Ciudad Pequeña. Es el puente más antiguo en Praga, fundado por Carlos IV en 1357. Tiene 520 metros de longitud y 10 metros de ancho. Está decorado con 30 estatuas barrocas.

Ciudad Pequeña

Barrio de palacios y jardínes. Entre los palacios más bonitos en Praga pertenece palacio Valdštejn, construido en s. XVII. Hoy sirve como la sede del Senado de la República Checa. Su jardín es una joya arquitectónica, al entrar nos sorprende la Sala Terrena y una parte de la muralla de fortificación construida como una cueva artificial.

En la plaza de Malá Strana está la iglesia más bonita en estilo barroco en Praga, la iglesia de San Nicolás. Durante el verano cada día por la tarde allí se dan los conciertos de la música clásica.

Otro monumento que hay que visitar es la iglesia de Nuestra Señora de las Victorias fundada en 1611 por los luteranos alemanes. La iglesia se hizo famosa en todo el mundo gracias a la estatuilla del Niño Jesús de Praga.

Ciudad del Castillo

Fue fundada en 1310 y hoy es un barrio de palacios de la noblesa checa. Allí también está uno de los lugares de peregrinaje, el conjunto de Loreto. En su centro está la Casa Santa. Hoy la mayor atracción de Loreto es su tesoro. Entre sus piezas más valiosas pertenece la custodia con incrustación de 6222 diamantes.

El camino desde Loreto hasta la Plaza de Hradčany donde está la entrada principal al castillo es una excursión a la riqueza de la noblesa checa. Y al final está la joya de los monumentos checos, el Castillo. Fue fundado en s. IX y su ultima gran reconstrucción es del s. XVIII.

Hoy es la sede del Presidente de la Rep. Tiene 600 metros de longitud y casi 200 metros de ancho. Paseando por los cuatro patios nos va a mostrar sus edificios de distintas épocas. Al tercer patio se alza la catedral gótica de San Vito, iglesia principal de nuestro país. Fue fundada en s. XIV por el emperador Carlos IV. Al lado de la catedral es posible entrar a las salas del Antiguo Palacio Real.

Después de la visita del palacio vale la pena entrar a la basílica de San Jorge, fundada como la segunda iglesia católica en Praga en 920. Hasta ahora tiene su aparencia original en estilo románico.

Al fondo del complejo del castillo está escondida la Calle de Oro, uno de los lugares más curiosos de Praga. Allí están las casitas de colores del s. XVI originalmente construidas para los servientes, guardia y orfebres. La mas conocida es la casita número 22 donde vivía el escritor Franz Kafka. Las casitas ahora sirven como las tiendas de artesanía.